Por qué sería mejor que nos preparasen para el post parto más que para el parto

Durante el embarazo lo que más nos preocupa es el parto. ¿Qué día nacerá? ¿Dolerá? ¿Podré? ¿Qué hay que llevar al hospital? ¿Reconoceré las contracciones? ¿Cuánto tiempo durará? Pero de lo que viene después, se habla poco. Anabel se sentía bien preparado para parir a su hija, pero no tanto (mejor dicho nada) para los días, las semanas y los meses después. 

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Muchas embarazadas hacen cursos de pre parto o clases de yoga como preparación para el gran momento y a menudo pensamos que con el parto ya está. Que ahí se acaban las dificultades. Ya podremos dejar atrás las incomodidades del embarazo. Ya tendremos a nuestro bebé en brazos y a la familia feliz. Pero ojo. Para muchas de nosotras las cosas no son así. Con el parto es cuando realmente empiezan las inseguridades, la fatiga, las preocupaciones…

Unos días después de haber vuelto a casa con una bebé sana y salva, que por cierto era la más bonita del mundo que yo había visto jamás, leí en un libro que cuando llegas del hospital con tu bebé recién nacido, le deberías mostrar cada rincón de la casa en la cual vivirá por lo menos esta la primera etapa de la vida. Y yo no lo había hecho. No le había mostrado nuestro baño, la cocina, ni siquiera lo que más adelante sería su propia habitación. Le puse sobre nuestra cama y allí se quedó. Inmediatamente me pregunté ¿por qué en estos nueve meses solo había estado leyendo libros sobre el parto, por qué había visto miles de videos sobre el embarazo y el nacimiento de un bebé y por qué les había pedido a todas mis amigas que ya son madres que me contasen su experiencia en el parto? Y sobre todo, ¿por qué no me informé en ningún momento sobre qué hacer y como sería todo una vez que naciera?

Creo que la respuesta es que no me imaginaba que hiciese falta. Ya lo vería. Claro que algún vecino con hijos me había advertido de que durante un tiempo no iba a ver ni mis propios ojos por dentro, pero este comentario lo había enterrado nada mas escucharlo. Me quedé con la idea de que un bebé solo trae felicidad y duerme la mayor parte del tiempo.

No fue así. Claro que no fue así. Nada más llegar a casa nos pusimos a leer la lista que nos habían dado en el hospital. Había que comprar de todo para el bebé. Más unas diez mil compresas post parto para mí. ¿Por qué no nos dieron esta lista antes? Mi estado físico era un desastre así que salir a la farmacia era una misión imposible. Tenía que ir mi marido. Y ya sé que la farmacia está a la vuelta de la esquina, pero los veinte minutos que tardó en ir y volver fueron los veinte minutos más largos de mi vida. En ese momento era YO la única responsable de la vida de nuestra hija. Y si te pones a pensarlo, DA MIEDO.

¿Lo de dormir la mayor parte del tiempo? Pues la mía chupaba la mayor parte del tiempo. La tenía en el pecho las 24 horas. ¿Era normal? ¿No era cada tres horas? ¿Y por qué a veces quería más si solamente habían pasado 20 minutos? No sé vosotras, pero cuando yo me enteré de que eso era efectivamente algo muy normal cuando das pecho a demanda, mi niña ya tenía unas cuantas semanas. Semanas durante las cuales me había preocupado su excesivo aumento de peso (según mi punto de vista como madre inexperimentada, claro está) y su imparable necesidad de comer. Semanas durante las cuales ni sabía que habían posiciones más cómodas para dar el pecho que la que yo adoptaba sentada en el sofá sosteniéndola con solo un brazo.

Y ni te cuento el cóctel de hormonas combinado con la falta de sueño. Las decenas de veces que te despiertas de la nada con un solo pensamiento: ‘¿sigue respirando?’. La preocupación de si está comiendo bien, o no. De por qué llora. De si tiene cólicos. O fiebre. Si el agua de su primer baño no estará demasiado fría o caliente. Si le has puesto bien el pañal. ¿Entonces por qué tiene fugas? Si es mucha ropa, poca ropa. Si hace falta cambiar las sábanas todos los días o no. Imagínate que se enferma de lo sucio que está todo. De qué hacer en caso de mocos. ¿Qué significa ese color tan raro de caca? ¿Por qué no ha hecho pipí? ¿Y qué hago con un bebé que está despierto durante tres horas a las dos de la mañana? ¿Existe alguna técnica para que se duerma más fácil?

Son muchísimas las veces que me he hecho la pregunta de si realmente estaba preparada para ser madre. Durante el embarazo veía el parto como el único obstáculo que había que superar. JAJAJA. Un parto puede ser muy intenso y muy hard, pero por lo general no dura más de un día, si tienes mala suerte 24 horas o 40 horas. Pero el post parto….TOMA. Ahí tienes para un par de meses. Así que chicas, preparaos para lo peor. Y a la vez para lo mejor que os haya pasado en la vida. Porque también lo es. Y sobre todo mentalizaos de que habrá momentos en los que no os sentiréis nada, pero nada, preparadas.

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